Canciones para Íñigo

Hace aproximadamente un par de años el, todavía por el momento, colíder de PODEMOS, Íñigo Errejón, emitió el siguiente tweet, de amplia repercusión:

Para la nueva voluntad colectiva en formación necesitamos una nueva cultura, nuevos símbolos, canciones, representaciones e historias

Resulta curioso, empero, algunas campañas electorales después, que PODEMOS siga finalizando sus actos electorales con manidas, aburridas y muy pesadas canciones reivindicativas de los 70, canciones de sus padres… Paco Ibáñez, Lluïs Llach, Quilapayún… ¡Dios santo, qué peñazo!

Willie Colón y Rubén Blades - Metiendo Mano

Más aún cuando el “núcleo irradiador” del movimiento político panamericano que los inspira y financia se puede concretar en canciones americanas verdaderamente populares de esa misma época, concretamente, de música “salsa”, en la obra de Rubén Blades y Willie Colón.

Yo, soy el cantante
Que hoy han venido a escuchar
Lo mejor, del repertorio
A ustedes voy a brindar

Ya en 1977, en su álbum “Metiendo mano”, dentro de una colección de canciones más o menos convencionales se nos ofrece esta perla, de la que extraemos esta estrofa:

Pablo Pueblo
Pablo pueblo
Llega hasta el zaguán oscuro
Y vuelve a ver las paredes
Con las viejas papeletas
Que prometían futuros
En lides politiqueras
Y en su cara se dibuja
La decepción de la espera

El título parece que lo hubieran hecho a molde…

Pero es en 1978 con su segundo álbum, “Siembra” -cuando dan un aldabonazo en este género de la música popular, con el que marcaron un antes y un después e iniciaron lo que posteriormente se llamaría “salsa intelectual”- logro que se realizó sin menoscabo alguno de la calidad musical ni de su entronque popular. De hecho, el disco entero es una reivindicación de la comunidad “latina” y de la necesidad de lograr para ella, en aras de su prosperidad, la unidad panamericana que Bolívar anhelaba. Todas las canciones del disco, espléndidas, han devenido clásicos del género, pudiendo aún oírse en cualquier sala de baile, sí de baile, del mundo entero. Las más destacadas fueron “Pedro Navaja”, que no comentaremos aquí, “Plástico” y “Siembra”. Extraemos las estrofas más significativas de ambas.

Plástico
Era una ciudad de plástico, de esas que no quiero ver
De edificios cancerosos y un corazón de oropel
Donde en vez de un sol amanece un dólar
Donde nadie ríe donde nadie llora
Con gente de rostros de poliéster
Que escuchan sin oír y miran sin ver
Gente que vendió por comodidad
Su razón de ser y su libertad

Oye latino, oye hermano, oye amigo
Nunca vendas tu destino por el oro ni la comodidad
No te me aguantes pues nos falta andar bastante

Vamos todos adelante para juntos terminar
Con la ignorancia que nos trae sugestionados
Con modelos importados que no son la solución

Sólo le ha faltado lo de abajo la troika… Y sigue:

En medio del plástico también durante todas estas décadas
hemos ido viendo, las caras de lucha, las caras de trabajo,
las caras de la gente correcta y decente que lucha por un
mejor mañana de dignidad

Se ven las caras del trabajo y del sudor
De gente de carne y hueso que no se venció
De gente trabajando, buscando un nuevo camino
Orgullosa de su herencia y de ser latino
De una raza unida la que Bolívar soñó

¿No es de esto de lo que hablaba el movimiento bolivariano de Chávez en sus inicios?…

Realmente, letra aparte, es una canción divertidísima, para bailar sin parar una y otra vez. Pero hay un problema: es música popular de verdad, divertida al cabo… y ya se sabe que la diversión es cosa maldita para la “vanguardia social”.

Estas canciones apelan a la conciencia desde la experiencia de la vida, del placer, la familia y, sobre todo, del trabajo. Es por ello que son tan eficaces y perdurables y por eso, para apreciarlas y entenderlas hay conocer los gustos populares, hay que pertenecer a las capas populares de la sociedad. No basta con irse de cervezas por Lavapiés o Malasaña y no se puede vivir de rentas en un céntrico piso de Madrid, regalo de Papá, ir por la vida dando lecciones de moral y tomar dinero público sin realizar los trabajos por los que se cobra, pues ese dinero lo paga Pablo Pueblo.

Y es que también decía, en la misma canción, esto:

Estudia, trabaja, sé gente primero,
ahí está la salvación

Por eso el mismo artista que escribía estas canciones en el 78, escribe en su blog, en mayo de 2016, esto otro:

Venezuela: Mayo del 2016
En este momento de la historia humana, que se caracteriza por  cambios, re-planteamientos y re-definiciones, tenemos que revisar todo lo conocido, desaprender y re-aprender. En cualquier estado -sea socialista, democrático, capitalista o comunista- un gobierno que se sostenga en base a la docilidad y obediencia ciega del pueblo, ya sea por la fuerza de las armas o a cambio de subsidios y programas de beneficio público, es por definición una dictadura.

O esto otro, este mismo 22 de Octubre de 2016:

LA CANCELACIÓN DEL REFERENDUM EN VENEZUELA.
La negativa del gobierno a respetar lo que su Constitución proclama como un derecho del pueblo, la discusión pública sobre la posibilidad de la continuidad o sustitución de su actual administración, afirma la percepción de que en Venezuela la Ley es un cosmético que se aplica solo cuando su interpretación coincide con la intención y la voluntad de la ideología oficial imperante. Por eso, a pesar de ser un gobierno electo a través de un proceso democrático, sus reacciones se asemejan cada vez más a las de una clásica dictadura y no a las de un estado subordinado al imperio de las leyes. La desaparición de las limitaciones y balances que establece una verdadera democracia proclaman la desaparición de un régimen de derecho y su reemplazo por un orden que se sustenta en factores supuestamente ideológicos y no en la voluntad expresa de la ciudadanía.

Así que, querido Íñigo, recuerda cuando el falso Pablo Pueblo revele, como falso profeta, su naturaleza de Pablo Iglesias y te aplique su doctrina que:

no te dejes confundir
busca el fondo y su razón
recuerda: se ven las caras
pero nunca el corazón

Y es que…

Siembra (Fragmento)
Siembra… Si pretendes recoger
Siembra… Si pretendes cosechar
Pero no olvides, que de acuerdo a la semilla
Así serán, los frutos que recogerás…

Paco Cid. 1969. Arquitecto. Desde 1993 en la resistencia contra el nacionalismo con intensidad variable. Anticlasista, enemigo de la absurda distinción entre cultura elevada y popular.

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2 thoughts on “Canciones para Íñigo

  1. Lo que a mí me fascina de esa constelación de tres grandes que se juntaron en Nueva York -Héctor Lavoe, Willie Colón y Rubén Blades- es la absoluta claridad mental que tenían los tres para componer. Lavoe conocía el folclore puertorriqueño y cubano perfectamente, Colón era un músico educado en el jazz y Blades un poeta (aunque también es un gran compositor musical, su fuerte son las letras). A estos se les puede sumar, en un peldaño más abajo quizás, Ángel Canales con su alegre a la par que desgarradísimo “Lejos de ti” (“Yo no me quedo [en NY], / me voy para Borinquen [= Puerto Rico]”), que también era del legendario sello Fania como los otros tres.
    Gran artículo; me ha encantado.

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